Mostrando entradas con la etiqueta Milan Kundera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Milan Kundera. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de diciembre de 2007

La despedida (Milan Kundera)

- 26 -

Los celos tienen el asombroso poder de iluminar con rayos penetrantes únicamente a uno sólo, dejando en total oscuridad a la masa de los demás hombres.

- 34 -

¡Qué puede pasarle a la gente cuando recibe diariamente, con la ayuda del despertador, un pequeño shock eléctrico! Diariamente tienen que acostumbrarse a la violencia y desacostumbrarse al goce. Créame, lo que decide el carácter de la gente son sus mañanas.

- 37 -

Seducir a una mujer, eso sabe hacerlo hasta el más tonto. Pero saber abandonarla es algo que sólo puede hacer un hombre maduro.

- 60 -

Del mismo modo en que el enamoramiento hace a la mujer de la que se está enamorado más hermosa, la angustia que produce una mujer a la que se teme hace que cada uno e us rasgos imperfectos aparezca ampliado a un tamaño desproporcionado.

- 86 -

La mayoría de la gente se mueve en un círculo idílico entre el hogar y el trabajo. Viven en un territorio seguro fuera del bien y el mal. La visión de un hombre que asesina, les horroriza sinceramente. Pero basta con que les saquen de ese territorio tranquili para que se conviertan en asesinos sin darse cuenta.

- 88 -

Te diré cuál es el descubrimiento más triste que he hecho en mi vida: las víctimas no eran nada mejores que los victimarios. Me los puedo imaginar perfectamente con los roles cambiados. Tú puedes pensar que es una excusa del hombre para quitarse la responsabilidad de encima y cargársela al Creador por haberlo hecho tal como es. Y puede que sea bueno que lo pienses. Porque llegar a la conclusión de que no hay diferencia entre el culpable y la víctima, significa "abandonar toda esperanza". Y a eso se le llama "infierno", hjita.

miércoles, 1 de enero de 2003

La insoportable levedad del ser (Milan Kundera)

- 12 -

El crepúsculo de la desaparición lo baña todo con la magia de la nostalgia; todo, incluida la guillotina.

- 16 -

El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive sólo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores.

- 23 -

El amor no se manifiesta en el deseo de acostarse con alguien (este deseo se produce en relación con una cantidad innumerable de mujeres), sino en el deseo de dormir junto a alguien (este deseo se produce en relación con una única mujer)

- 39 -

Ni siquiera el propio dolor es tan pesado como el dolor sentido con alguien, por alguien, para alguien, multiplicado por la imaginación, prolongado en mil ecos.

- 48 -

La cara no es más que una especie de tablero de instrumentos en el que desembocan todos los mecanismos del cuerpo.

- 57 -

No es la necesidad ,sino la casualidad, la que está llena de encantos. Si el amor debe ser inolvidable, las casualidades deben volar hacia él desde el primer momento, como los pájaros hacia los hombros de San Francisco de Asís.

- 67 -

¿Qué es el vértigo? ¿El miedo a la caída? ¿Pero por qué también nos da vértigo en un mirador provisto de una valla segura? El vértigo es algo diferente del miedo a la caída. El vértigo significa que la profundidad que se abre ante nosotros nos a atrae, nos seduce, despierta en nosotros el deseo de caer, del cual nos defendemos espantados.

- 82 -

...es precisamente el débil quien tiene que ser fuerte y saber marcharse cuando el fuerte es demasiado débil para ser capaz de hacerle daño al débil.

- 83 -

…podríamos llamarlo la borrachera de la debilidad. Uno de percata de su debiilidad y no quiere luchar contra ella, sino entregarse. Está borracho de su debilidad, quiere ser aún más débil, quiere caer en medio de la plaza, ante los ojos de todos, quiere estar abajo y aún más abajo que abajo.

- 95 -

Mientras las personas son jóvenes y la composición musical de su vida está aún en sus primeros compases, pueden escribirla juntas e intercambiarse motivos, pero cuando se encuentran y son ya mayores, sus composiciones musicales están ya más o menos cerradas y cada palabra, cada objeto, significa una cosa distinta en la composición de la una y en la de la otra.

- 203 -

El carácter único del "yo" se esconde precisamente en lo que hay de inimaginable en el hombre. Sólo somos capaces de imaginarnos lo que es igual en todas las personas, lo general. El "yo" individual es aquello que se diferencia de los general, o sea lo que no puede ser adivinado y calculado de antemano, lo que en el otro es necesario descubrir, desvelar, conquistar.