domingo, 11 de febrero de 2007

El candidato (Jorge Bucay)

- 116 -

La locura,recordó haber leído, no consiste en hacer cosas alocadas, sino en hacer siempre lo mismo y esperar un resultado diferente.

- 143 -

La masa, manipulada o no, se realimenta con el odio; excitada por la descarga de adrenalina, se muestra insaciable de castigos ejemplares y termina siempre más sedienta de culpables que de justicia.

- 225 -

Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad.

- 226 -

La diferencia en tre la NECEDAD de algunos y la NECESIDAD de todos es la presencia en la mitad de la segunda palabra de la sílaba «SI»

Apoyándonos en este "minúsculo descubrimiento" proponemos, desde aquí, una actitud positiva que respete los deseos de paz y de democracia de la mayoría, anteponiéndolos a los necios caprichos o deseos de venganza de unos pocos.

- 239 -

Dicen que la inmortalidad es solamente la permanencia de lo que uno ha podido enseñar, dar y dejar en otros, Si es es verdad, todo lo que nos dejaste, tu amistad, tu mano siempre tendida, tu humor, la lucha empecinada por tud ideales, nos dices que estás vivo, aunque algunos, como yo, hermano, no nos demos cuenta y ya hayamos empezado a sentir tu ausencia.

- 247 -

(…) nadie puede imaginar lo que es el dolor de una pérdida hasta que lo siente flagelando el alma desvalidad; que los duelos duelen y nada de lo aprendido puede cambiar ese hecho; que el intelecto es capaz de entender el significado de una pérdida pero no logra establecer sus perfiles; que se ùeden encontrar más que razonables las vivencias penosas frente a una ausencia, pero que eso no sirve de consuelo.

- 406 -

Entre el amor y la verdad no se puede elegir (…) Porque los dos van siempre juntos. Donde hay amor siempre hay verdad… si no, el amor no existe.

sábado, 3 de febrero de 2007

El secreto de María Magdalena (Ki Longfellow)

- 342 -

Dios no es un ser ajeno al yo, ni posee género, ni carga con el deseo de encontrar defectos, ni de poner pruebas, ni de exigir obediencias. Dios es la consciencia, que es lo único que existe. Y nosotros somos el medio por el que se conoce a sí mismo en toda su infinita variedad.

- 403 -

Hasta Horus, hijo de Isis y de Osiris, nació en una cueva en un solsticio de invierno, y tras su nacimiento, anunciado por una esrella del este, recibió el homenaje de tres hombres sabios. De niño lo llevaron Egipto para escapar a la ira del Tifón. Enseñó a los hombres en el Templo. Ya como hombre adulto, caminó con doce discípulos. Alimentó multitudes con panes y peces, caminó sobre las aguas, resucitó a los muertos. Lo llamaron cordero de Dios, Mesías, buen pastor. Lo crucificaron, lo enterraron enuna tumba, y al tercer día resucitó.

domingo, 7 de enero de 2007

El año de la muerte de Ricardo Reis (José Saramago)

- 30 -

Viven en nosotros innúmeros, si pienso o siento, ignoro quien es el que piensa o siente, soy sólo el lugar donde se piensa y siente, y, no acabando aquí, es como si acabase, dado que, más allá del pensar y sentir, no hay nada.

- 36 -

…de esta noche no vendrá nada más que se aproveche, lluvia, vendaval en tierra y en el mar, soledad.

- 55 -

Son complicadas las cosas de la fisiología, dejémoslas para quien las conozca, mucho más aún si es preciso recorrer las veredas del sentimiento que exiten dentro de los sacos lacrimales, averiguar, por ejemplo, qué diferencias químicas habrá entre una lágrima de tristeza y una lágrima de alegría, seguro que aquella es más salada, por eso nos arden los ojos tanto.

- 66 -

A los dioses pido sólo que me concedan el no perdirles nada.

- 81 -

No nos fatiguemos jurando nuevas y mejores intenciones para el año que viene, por ellas no nos juzgarán los dioses, por la obras tampoco, sólo jueces humanos se atreven a juzgar, los dioses nunca, porque se suponen que lo saben todo, a no ser que ese todo sea falso, que precisamente la verdad última de los dioses sea que no saben nada, a no ser que su ocupación única sea olvidar en cada momento lo que en cada momento les van enseñando los actos de los hombres, tanto los buenos como los malos, iguales en definitiva para los dioses, porque inútiles son para ellos.

- 109 -

Todos tuvimos padre y madre, pero somos hijos del azar y de la necesidad.

- 124 -

Así son los laberintos, tienen calles, travesías y callejones sin salida, y hay quien dice que la manera más segura de salir de ellos es ir andando y girando siempre hacia el mismo lado, pero eso, como tenemos la obligación de saber, es contrario a la naturaleza humana.

- 191 -

…cada uno de nosotros tiene dos lugares, aquel en que nació, y el lugar donde vive.

- 195 -

Sólo una vaga tristeza inconsecuente se detiene un momento a la puerta de mi alma y después de mirarme un poco pasa, sonriendo de nada.

- 198 -

…lueve en la calle y en el mundo como si el cielo fuera un mar suspenso que se vaciara sin fin por goteras innumerables.

- 265 -

Quien diga que la naturaleza se muestra indiferente a los dolores y preocupaciones de los hombres es que no sabe ni de hombres ni de naturaleza. Un disgusto, por pasajero que sea, una jaqueca incluso de las más soportables, tranforman inmediatamente el curso de los astros, perturban la regularidad de las mareas, retrasan el nacimiento de la luna y, sobre todo, desajustan las corrientes del aire, el sube y baja de las nubes, el sube y baja de las nubes (…), los vientos se levantan, se abre el cielo en cataratas, es la naturaleza toda compadeciéndose…

- 292 -

…la cobardía no se declara sólo en el campo de batalla o ante una navaja abierta apuntando a las trémulas vísceras, hay gente que tiene un valor gelatinoso, no tiene culpa de eso, ha nacido así.

- 303 -

…por qué será que las palabras se sirven tantas veces de nosotros, las vemos acercarse, amenazar, y no somos capaces de alejarlas, de acallarlas, y acabamos así diciendo lo que no queríamos, es como el abismo irresistible, vamos a caer y seguimos avanzando.

- 311 -

Vivo aquí, es aquí donde vivo, ésta es mi casa, ésta, no tengo otra, entonces lo envolvió un miedo súbito, el miedo de quien, en un sotano profundo, empuja una puerta que se abre hacia la oscuridad de otro sotano aún más profundo, o hacia la ausencia, el vacío, la nada, el tránsito a un no ser.

- 321 -

…la soledad no es vivir solo, la soledad es no ser capaz de hacer compañía a alguien o a algo que está en nosotros, la soledad no es un árbol en medio de una llanura donde sólo está él, es la distancia entre la savia profunda y la corteza, entre la hoja y la raiz.

- 471 -

…una palabra miente, con la misma palabra se dice la verdad, no somos lo que decimos, somos el crédito que nos dan.

- 480 -

Cuando uno llega a muerto ve la vida de otra manera y, con esta decisiva e incontrovertible frase, me despido, incontrovertible digo porque, estando usted vivo, nada puede oponer.

- 555 -

…olvida usted la importancia de las contradicciones, una vez llegué al punto de admitir que la esclavitud era una ley natural de la vida en las sociedades sanas, y hoy no soy capaz de pensar sobre lo que piendo de lo que entonces pensaba y me llevó a escribirlo.

viernes, 29 de diciembre de 2006

El sueño del caimán (Antonio Soler)

- 11 -

Dentro de mí hay un río. Un flujo lento que en su superficie lleva troncos de árboles, imágenes de otro tiempo.

- 30 -

La memoria también es un río, una corriente que lo arrasa todo cada vez más lejos. Luego el propio río desaparece y en la tierra queda un surco, una cicatriz. A veces sentimos cómo aguas subterráneas nos recorren lentamente y no sabemos de donde proceden ni qué camino siguen.

- 59 -

En mi cerebro a veces sólo hay un desierto. Un lugar en el que no hay viento ni vida. Una casa vacía con los postigos muertos. Me siento en medio de esa casa y oigo la chicharra lenta, casi audible, de mis huesos.

- 71 -

Los verdugos caminan en la noche y no entienden de perdón ni de autoridad ni de democracia ni de libertad. La muerte elige, no discute.

miércoles, 27 de diciembre de 2006

Los girasoles ciegos (Alberto Méndez)

- 11 -

Superar exige asumir, no pasar página o echar en el olvido. En el caso de una tragedia requiere, inexcusablemente, la labor del duelo, que es del todo independiente de que yaha o no reconcialiación y perdón. En España no se ha cumplido con el duelo, que es, entre otras cosas, el reconocimiento público de que algo es trágico y, sobre todo, de que es irreparable. Por el contrario, se festeja una vez y otra, en la relativa normalidad adquirida, la confusión entre el que algo sea ya materia de historia y el que no lo sea aún, y en cierto modo para siempre, de vida y ausencia de vida. El duelo no es ni siquiera cuestión de recuerdo: no corresponde al momento en que uno recuerda a un muerto, un recuerdo que puede ser doloroso o consolador, sino a aquel en que se patentiza su ausencia definitiva. Es hacer nuestra la existencia de un vacío.
Carlos Piera, "Introducción" a Tomás Segovia: En los ojos del día: antología poética.

- 67 -

Cuando algo es inexplicable, aventurar una razón plausible es lo mismo que mentir porque los que necesitan administrar verdades suelen llamar a la confusión mentira.

- 129 -

Tuvo que reconstruir el camino de las caricias de añtaño y jadear quedamente para atraer las pasiones enterradas en los rincones del miedo. Ayudó a que las manos (…) emprendieran la búsqueda de sus secretos y terminó arrodillándose para llamar con los labios el vigor que se escondía bajo todas las tristezas.

- 146 -

En alquel ovillo de moralidades, el cuerpo estaba proscrito y las sensaciones que a través de él percibíamos eran buenas si eran fruto del dolor o, a nada de placer que produjeran, eran malas. La salud tenía que ver con el sacrificio mientras que la enfermedad sobrevenía siempre por la satisfacción de los instintos.

sábado, 21 de octubre de 2006

Luna amarga (Pascal Bruckner)

- 132 -

¿Que es una pareja? La renuncia a la existencia a cambio de la seguridad, el rostro sin atractivo del amor legítimo. Ese espacio cerrado que trivializa a los seres menos dotados para lo trivial, entorpece a los más mercuriales. Veía a mi alrededor individuos que se zambullían en la mediocridad, envejecían resignándose, abandonaban uno a uno los impulsos de su juventud, cambiándolos por las marismas del funcionariado conyugal. Veía hombres audaces, mujeres libres a quienes la vida en pareja había desmovilizado, quitado encanto, a quienes la cohabitación había mellado. Odiaba el mimetismo de los concubinos, su facilidad para adoptar los defectos del cónyuge, su viscosa complicidad e, incluso, su traición que les une más todavía. No había uno sólo de mis amigos que escapara de esta cursilería, que no fuera el escandaloso ejemplo de mi condición. No podía eludir la seguridad de que la verdadera vida está en otra parte, lejos de los míseros expedientes de la pareja y las virtuosas estupideces del amor loco (que de hecho es la cima de la tibieza, porque pretende hacernos perpetuamente soportable la compañía de la misma persona). Pensar que debería soportar esa fláccida relación en las interminables tinieblas de una existencia echada a perder, me ponía los pelos de punta. Quería abandonar a Rebecca como una serpiente: dejando entre sus manos un despojo que ya no era yo, un Franz que había mudado de piel, entregándole una apariencia en la que ya no habitaba. Rebecca se desolaba ante mis intenciones, sintiéndome siempre más dispuesto a amar a cualquiera que a ella. Por aquel entonces, toda mujer me parecía preferible por el mero hecho de ser otra. Algunas noches, mientras me pudría en el calabozo conyugal...

- 139 -

¿Hay peor herida que advertir que el fuego de una pasión se retira de ti como el mar se retira de la playa cuando baja la marea?

- 140 -

...Veía la mirada de Rebecca implorando en silencio, solicitándome unas explicaciones racionales que yo no tenía. Mi deseo de ruptura era tan arbitrario como mi flechazo de hacía dos años. - Pero dime qué te he hecho, si te he enojado, si te he herido... -¿Que me has hecho? Nada: Sencillamente, cometes el error de existir.

jueves, 10 de agosto de 2006

La ruta de la seda (Colin Falconer)

- 219 -

Esto es una locura. Sin embargo, en nuestro interior hay anhelos que van más allá de los pensamientos racionales, pasiones a las que estamos esclavizados. Tratamos de convencernos de que somos libres, pero cuando esos anhelos y esas pasiones nos susurran una orden, reaccionamos con ciega obediencia.